El actor argentino Miguel Ángel Solá lee el texto, que arranca así:

Yo, con la salud algo quebrantada y no sé si recuperable, dejo a mi segunda mujer mis brazos y mis piernas, en recuerdo de que con unos y con otras la abarqué y la ceñí, la incorporé a mi territorio, la gocé y logré que me gozara…

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Para descargar:

http://www.rtve.es/resources/mp3/1/0/1242902405401.mp3

Click derecho sobre este link y luego “guardar enlace como” ya queda un archivo .mp3,
solo habría que cambiar el nombre ya que sale un número.

Transcripción:

Yo…con la salud algo quebrantada y no sé si recuperable,

dejo a mi segunda mujer

mis brazos y mis piernas,

en recuerdo de que con unos y con otras

la abarqué y la ceñí;

la incorporé a mi territorio;

la gocé y logré que me gozara.

También le dejo

mis rabietas de verdugo y mis caricias de arrepentido;

mis hoscas vigilias y mis nocturnos de minucioso amador;

la melancolía que me provocan sus ausencias

y el cielo abierto que acompañan sus regresos;

la garantía de saberla dormida a mi lado

y la certeza de que velará mi último sueño.

Yo..dejo también una canción cadenciosa y pegadiza

que mi madre cantaba en la cocina

mientras revolvía el dulce de leche casero;

dejo un cristal con lluvia

que me ponía alegremente melancólico;

dejo un insomnio con luna creciente y dos estrellas;

dejo la campanilla con la que llamaba a la esquiva buena suerte;

dejo una tijerita de acero inoxidable

con la que a través de los años,

me fui cortando tres o cuatro tipos de bigote;

dejo el cenicero de Murano que recogió,

sin inmutarse, las cenizas de mis frustraciones;

dejo todos mis apodos y mis remordimientos clandestinos;

dejo una ficha de ruleta

para que alguien la apueste al treinta y dos;

dejo el relámpago de la memoria

que a veces ilumina los baldíos de mi conciencia;

dejo el cuaderno tabaré cuadriculado

donde fui anotando mis vagos presentimientos;

dejo un ejemplar del Quijote en papel biblia

con notas al margen que testimonian mi aburrida admiración;

dejo los gemelos de oro que me regalaron para mi segunda boda

y que nunca estrené pues uso camisas de manga corta;

dejo la cadenita de mi pobre perro que murió hace tres años

porque no supo soportar su viudez;

dejo un encuadernado ejemplar de la oda al carajo,

única obra maestra del ubicuo bandolero

que escribió nuestro himno y el de Paraguay;

dejo el antiguo calzador de mango largo

que uso en mis temporadas de lumbago;

dejo mi valiosa colección de arrugadas expectativas;

dejo un cajoncito de cartas recibidas

y otro cajoncito con copias de las cartas que no me contestaron;

dejo un termómetro enigmático y maravilloso

porque siempre nos fue imposible leer en él

la temperatura nuestra de cada día;

dejo la acogedora sonrisa de la preciosa pero intocable

mujer de un amigo que es campeón de karate;

dejo el único piojo solitario, anacoreta,

que ingresó hace doce años en mi geografía corporal

y al que ultimé sin la menor piedad ecologista;

dejo un plano muy bonito de Montevideo,

recuerdo de una época poscolonial y premoon;

dejo mi horóscopo con sus pronósticos nunca confirmados;

dejo un papel secante con la firma (invertida) de un ministro del ramo;

dejo un caracol gigante recogido en una playa oceánica

que antes de expirar me miró

con la tristeza de su odio salado;

dejo una antena de TV

que sólo aportó inéditos fantasmas a mi pantalla;

dejo las ojeras de mi hipocondría y los ardides de mi falso olvido;

dejo un decilitro de ola atlántica

que guardo en un frasco verdiazul para que no extrañe;

dejo un sueño erótico y su verdad desnuda,

por cierto inalcanzable en la arropada vigilia;

dejo una bofetada femenina, injusta y perfumada;

dejo una patria sin himno ni bandera

pero con cielo y suelo;

dejo la culpa que no tuve y la que tuve,

ya que después de todo son mellizas;

dejo mi brújula

con la advertencia de que el norte es el sur y viceversa;

dejo mi calle y su empedrado;

dejo mi esquina y su sorpresa;

dejo mi puerta con sus cuatro llaves;

dejo mi umbral con tus pisadas tenues;

dejo por fin mi dejadez.

Nota:

Si bien así lo encontré en el audio que coloqué arriba, aclaro que –hasta donde sé- es un error considerar que esto es “el” testamento de Mario Benedetti y/o que este texto se llame “Testamento”como lo hacen parecer en algunos blogs y páginas de internet y, al menos hasta donde yo sé (aunque quizá no esté al tanto si así lo ha expresado él o fue considerado así en sus numerosos homenajes en manos de personas que seguramente saben más que yo del tema) esto es un fragmento modificado levemente* de un texto de Mario Benedetti llamado TESTAMENTO OLÓGRAFO que forma parte de una publicación de este autor llamada BUZÓN DE TIEMPO de 1999.

* Sus párrafos comienzan así: “Yo, Rogelio Velasco, dejo…”

Más Mario Benedetti en mi Isla:

No te salves

Otherness

En la entrada sobre su muerte dije que la iba a editar para hacerle un homenaje…no pude. Fueron dos días muy extraños y conmovedores para casi todos los argentinos (extraños para todos, conmovedores…bueh, siempre hay alguien que no). Ya no iba a editarla, pero sí seguía firme mi intención de homenajear…

Pasaban los días y no quería postear otra cosa,que no fuera eso…A la vez, me sentaba frente a la PC a documentar cuanto video, foto, informe o reseña encontrara…con material de archivo, con lo acontecido esos días… en fin…seguía frente a la PC, sin postear, pero a la vez, se incrementaba más mi ansia de investigar ya no solo sobre el Dr. Alfonsín y su gobierno y militancia, sino sobre la historia en general, acontecimientos relacionados… y la actualidad. En un punto volví a ser la persona que tenía ímpetu de militante (aunque nunca sintió que había encontrado el lugar adecuado), que tenía que estudiar y comprender y profundizar su conocimiento de los hechos, los públicos y los no tan públicos…A su vez, material para un post sobró desde las primeras horas…pero yo buscaba algo especial para mi objetivo…sabía que quería algo propio… pero seguía en la búsqueda y recopilación de material…para el futuro, y para el blog…Gigas y gigas en mi PC…y yo no ocupaba el tiempo en empezar siquiera a hacer algo … Veía comentarios, entraba acá y sólo miraba…a la vez, mis ganas de escribir, se esfumaron…estuve (creo que aún lo estoy) absolutamente inexpresiva…

Así que este post lejos está de mis intenciones genuinas…no me deja satisfecha para nada… pero casualmente hoy en Pascuas, es un aniversario de uno de los acontecimientos que marcaron su difícil gobierno, y ya no podía dejarlo pasar… aproveché que no estoy en condiciones de expresar tanto política como personalmente todo lo que quisiera, que es inmenso; y publico esta mezcla extraña…defendiendo así una de las decisiones más controvertidas que este hombre ejemplar tomó, aún cuando ninguna de las opciones eran de su agrado… eso se llama CORAJE, aunque muchos lo consideren exactamente lo contrario.

DEDICADO A UN EJEMPLO DE SER HUMANO:

(Este es el video que acabo de hacer)

Tardé en decidirme a hacerlo… y al final lo hice con muy, muy  poco de todo lo recopilado…lo mismo que los primeros días… más que humilde… mi ya impostergable homenaje que no tiene el esfuerzo merecido,pero repito: era impostergable…

Este otro es el que justifica el título

no es mío… solo lo posteo:

A partir del minuto 8, el mensaje…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Discurso en Plaza de Mayo. 19 de Abril de 1987, Semana Santa,

Levantamiento “carapintada”

Momento y frase controvertidos si los hay, no faltará alguien que lo cuestione. Acá cito sus palabras al respecto…

La frase que más se prestó a la ironía o al humor fue “la casa está en orden”. Efectivamente, el haber afirmado eso cuando los militares amotinados,si bien se habían rendido, no desistían de sus reclamos (…), pudo sonar como una exageración. Era un momento de enorme tensión y emoción contenidas, y lo que quise fue expresar en una frase simple lo que sentía, haciendo una comparación entre la crisis institucional gravísima que acabábamos de superar y la solución alcanzada, sin derramamiento de sangre ni negociación. Horas antes había estado a punto de pedirle a  la gente reunida en Plaza de Mayo que me acompañara a Campo de Mayo y tenía todavía presente la gravedad del riesgo que podríamos haber corrido. En ese contexto, por lo tanto, la casa estaba en orden, después de haber sufrido la mayor alteración institucional desde que habíamos recuperado la democracia.

 

Este otro video es el que desde un principio, aunque yo hiciera algo propio, me pareció acertado para mi homenaje/descripción, ya que es tanto lo que se puede decir a nivel política estrictamente, y tanto el material que ya está disponible sin mi ayuda para eso, que este discurso me parecía más atinado, es sobre la persona, mas abarcativo… mas afín con lo que yo hubiera querido decir, de no estar tan imposibilitada expresivamente y por desconocimiento, obvio, de tanto detalle. El señor Mario Losada, ex senador, habla de su amigo:

Es un video propio también, ya que lo “reedité” yo, lo uní de dos partes que andaban por Youtube e hice el mío 😉