Siempre me aconsejaron que escribiera distinto

que no sintiera emoción sino pathos

que mi cristal no fuera transparente

sino prolijamente esmerilado

sobre todo que si hablaba del mar

no nombrara la sal

Siempre me aconsejaron que fuera otro

y hasta me sugirieron que tenía

notorias cualidades para serlo

por eso mi futuro estaba en la otredad

El único problema ha sido siempre

mi tozudez congénita

neciamente no quería ser otro

por lo tanto continúe siendo el mismo

Otro si digo / me enseñaron

Después que la verdad

Era más bien tediosa

El amor / cursi y combustible

La decencia / bastarda y obsoleta

Siempre me instaron a que fuera otro

Pero mi terquedad es infinita

Creo además que si algún día

me propusiera ser asiduamente otro

Se notaría tanto la impostura

que podría morir de falso crup

o falsa alarma u otras falacias

Es posible asimismo que esos buenos propósitos

sean sólo larvadas formas de desamor

ya que exigir a otro que sea otro

en verdad es negarle su otredad más genuina

como es la ilusión de sentirse uno mismo

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto

pero he decidido desalentar / humilde

y cautelosamente a mis mentores

En consecuencia seguiré escribiendo

igual a mi o sea

de un modo obvio irónico terrestre

rutinario tristón desangelado

(por otros adjetivos se ruega consultar

criticas de los últimos treinta años)

y eso tal vez ocurra por que no sé ser otro

que ese otro que soy para los otros.

                                      Mario Benedetti